
Corran despavoridos los animales ante mi presencia.
Griten los ninos, lloren las mujeres,
hasta los hombres mas robustos tiemblen en mi proximidad.
La leche se corte, las plantas se pudran
Se vuelva negra el agua a mi alrededor
se aparte el aire y huela a azufre...
Porque he decidido volver,
oscuro y tenebroso
taciturno, triste y transnochado.
Vuelvo para daros
a cucharadas pequenas
en cortos sorbos,
vuestras peores pesadillas...